naufragio...
Llevo todo el día con una sensación extraña. No sé muy bien definirla. No sé muy bien lo que siento, es... como si tuviera ganas de llorar... cada vez que me quedo a solas se me escapa alguna lágrima...lágrimas sin explicación, lágrimas sin un por qué... simplemente ganas de llorar, sin que mi mente llegue a analizar de donde vienen...
Tengo miedo de decir que me siento sola. Miedo de ofender a gente de mi alrededor si lo digo... miedo de ofender con tan solo pensarlo... ¿Acaso no estamos todos realmente solos?
Estoy de vacaciones. Agusto. Rodeada de mis seres queridos. Intentando olvidarme de que hay vida fuera de esta tranquilidad... Dentro de una semana volveré a mi mundo real... a aquello que siempre quise hacer... al hospital, al estrés de las guardias, a la soledad de una casa enorme, a las comidas sin compañía, a los viajes, al agobio, a no tener a nadie que te diga a todas horas lo que tienes que hacer, a no tener un hombro donde apoyar la cabeza, cerrar los ojos y sentir paz...
Debería estar disfrutando de cada minuto de estos días de relax... Y sin embargo, no hago más que pensar que hace algo más de un año era feliz... Estaba como ahora, de vacaciones y me sentía realmente una de las personas más felices que podían existir... Me sobraba el mundo. Creía en el amor, en las personas... creía en entregarle el corazón a alguien y que esa persona lo protegiera... creía incluso en el amor mas allá de la vida... Por un tiempo, había olvidado esta soledad existencial... ¿Por qué tengo que dejar que mi felicidad dependa de otras personas?
Tengo miedo... miedo de volver a caer en la trampa... Miedo de emocionarme por alguien. Miedo de encariñarme, miedo de tener sentimientos, miedo de confiar... miedo de querer dejar mi vida en manos de otra persona... miedo de volver a naufragar... de ser una superviviente que nunca debieron rescatar...
