Sunday, August 26, 2007

otro más...

Otra vez vivir un adiós... otro más...

Esa persona que me ha hecho vivir las urgencias... el único que ha conseguido que volviera entusiasmada después de una guardia, que disfrutara como nadie de esos subidones de adrenalida, que me planteara que tal vez algún día ese pudiera ser mi lugar...

Aquel que siempre nos recibe con una sonrisa, con un saludo, con un gesto, una muestra de cariño... aquel que te hace sentirte querida, apreciada... el único que se da cuenta de que los residente estamos, de que contamos, de que somos personas aparte de simples trabajadores...

Aquel que con su sola presencia, consigue disminuir los niveles de ansiedad a niveles casi imperceptibles. Aquel que te hace disfrutar de tu trabajo... aquel con el que no te importa pasarte una noche entera sin dormir, porque te hace estar agusto... aquel que disfruta contando historias y hace que disfrutes escuchándolas...

Aquel que hacía que despúes de una guardia, 24 horas sin dormir, llegaras a casa con ganas de comerte los libros, con ganas de estudiar y aprender y aprender y aprender y aprender, porque en tu próxima guardia con él tenías que demostrarle todo lo que habías cambiado, todos tus progresos...

El único que nos ha dicho algo bonito. El único que nos ha motivado. El único que se ha preocupado al verte derramar alguna lágrima. El único que te ha llevado a un despacho y te ha preguntado que te ocurría, que porque esos agobios, por la medicina o si había algo más...

El único que merece este nudo en el estómago y estas ganas de llorar en cuanto me enteré de la noticia de su renuncia...

El único que merece estas lágrimas...

El único que merece el recuerdo de que nunca lo olvidaremos...

No te vayas Guti...

Sunday, August 12, 2007

mi primer terremoto

Al vivir en soledad, cosas tan simples como un terremoto se hacen diferentes. A quien comentar un: "oye, has sentido eso??" o un "eyy, que se cae la tele, apártate de ahi!!" Todo se hace raro; las emociones se viven de otro modo...

Ha sido una semana un tanto peculiar. La vuelta al trabajo después de tres semanas de vacaciones, teóricamente con las pilas recargadas. Con proyectos de mejora en mente: más estudio, más interés, más seguridad, más orden... El miedo a la depresión postvacacional, a las comidas en soledad... Los reencuentros ¿esperados? Ya ha habido una primera guardia post vacacional y una primera comida social... un primer regalo... Han vuelto aparecer sentimientos que creía olvidados. Me he reído como hacía tiempo no lo hacía. He sentido miedo...

Paciencia y a esperar a que calmen...